El efecto pigmalión


En cierta ocasión, inspirándose en la bella Galatea, Pigmalión modeló una estatua de marfil tan bella que se enamoró perdidamente de la misma, hasta el punto de rogar a los dioses para que la escultura cobrara vida y poder amarla como a una mujer real. Venus decidió complacer al escultor y dar vida a esa estatua, que se convirtió en la deseada amante y compañera de Pigmalión.

El mito revelado por Ovidio, nos invita a soñar y a confiar en que nuestros sueños formarán parte de una realidad futura. No será Venus el origen de la consecución mística de nuestras quimeras. Nuestro empeño, la dedicación, el valor, la fe, la disciplina… serán, entre otros valores, los encargados de dar vida a nuestra Galatea, valores que transformaran en objetivos cumplidos las metas que un día soñábamos.

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About Oscar Carbajo

Arquitecto de ideas, diseñador de experiencia de usuario con experiencia en programación. Me apasiona la innovación en el marco de las nuevas tecnologías. Trabajo muy duro para intentar convertir las ideas en resultados contables.

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