Archive | enero 2011

A veces un cliente se obsesiona y se empecina en destruir nuestro mejor diseño.

Es la séptima sesión de cambios, ya contamos con un diseño depurado y hemos alcanzado el clímax de desarrollo del proyecto, entonces de repente un martes cualquiera ¡sucede!, el cliente empieza a meditar sobre el diseño y solicita cambios que nos asustan.
Bienvenidos amigos diseñadores al mundo real del diseño gráfico y web, donde los proyectos rara vez, pero muy rara vez, logran mantener intacto su espíritu estético original y donde todo puede cambiar radicalmente de sentido de la noche a la mañana (especialmente en diseño web).
Por supuesto que no es algo que ocurra con todo tipo de proyectos, ni con todo tipo de clientes, pues hay proyectos de diseño que por su misma naturaleza de planificación no dan espacio a cambios que nos asusten luego, sin embargo, cuando suceden nos demandan una gran capacidad de manejo profesional para lo cual debemos estar preparados.

Ahora bien, como de lo que se trata acá es de contribuir a mejorar la relación con nuestros clientes y superar este tipo de dificultades, veamos tres alternativas de acción que podemos desarrollar con sus pros y contras respectivos:

1- Intentar persuadirlo de no modificar el diseño

Si lo que deseamos es poner en práctica nuestra capacidad de persuasión esta sería la oportunidad ideal. Esta opción es recomendable para aquellas solicitudes descabelladas, caprichosas o con muy escaso sentido estratégico por parte del cliente.
Uno de los efectos de esta reacción es que podríamos dejar en el cliente un sentimiento latente de insatisfacción por no haber realizado el cambio que a su criterio era válido. Lo que por experiencia puedo decir que no desaparece fácilmente de la mente de los clientes.

2- No ofrecer resistencia y acceder plenamente a sus solicitudes

Aunque es la alternativa más práctica de todas, es la menos satisfactoria para un profesional web, pues ceder completamente a los cambios (muchas veces caprichosos o de gusto personal) podría crear un producto visual y funcional que seguramente no nos hará sentir orgullosos del resultado final.
Recordemos que uno de los objetivos de cada web que desarrollamos, es enriquecer positivamente nuestro portafolio de trabajos y los malos diseños no nos favorecen en nada.

3- Atender a sus solicitudes, buscando proteger la esencia del diseño

De todas, es la decisión y actitud mas sensata y profesional que podemos tomar, pues no solo conviene al cliente sino al diseñador mismo, la clave es saber orientar adecuadamente las inquietudes del cliente, desde las pequeñas y razonables hasta las extremas y caprichosas, ayudarlo a ver la intención estética que queremos mantener y ofrecerle opciones factibles a su solicitud.
Algunos consejos

He aquí algunos consejos para anticiparnos y manejar adecuadamente las solicitudes “especiales” de cambios que nos pueda solicitar el cliente:

1. No le digas que algo no se debe hacer solo porque no, ármate de paciencia y explícale detalladamente porque ese cambio no favorecerá al diseño, muéstrale ejemplos de diseños similares, explícale como afectara al impacto comunicacional de la web y como podría cambiar la intención visual del mismo.
2. Si lo que te pide realmente no le sentara bien al diseño, debes de tener la agilidad mental para ofrecerle siempre algunas variantes a su petición, de modo que sienta tu compromiso por buscar satisfacerlo en la medida de lo posible.
3. Debes eliminar ese “rechazo intuitivo” que muchas veces los diseñadores mostramos cada vez que nos piden que cambiemos algo, recordemos siempre que el cliente tiene todo el derecho a solicitar modificaciones, es su web, es su proyecto y sobretodo es él, el que conoce mejor su negocio y por ende cuenta con criterios estratégicos que tal vez nosotros no visualicemos.
4. No menosprecies o pases por alto indicaciones, expectativas o preferencias visuales y comunicacionales del cliente, dale toda la atención posible desde las primeras reuniones. No hacerlo podría ser la causa de sus peticiones de cambio cuando el proyecto ya está en etapas muy avanzadas.
5. Maneja una bitácora de trabajo, esto ayudara a crear una sensación de mayor formalidad y responsabilidad a cada decisión estética o funcional que se vaya tomando.
6. Establece los límites. Es importante que el cliente sepa hasta donde puede realizar cambios estéticos y funcionales a su proyecto, dado que hablando en términos económicos los cambios a contra tiempo o no planificados significan mayor trabajo, lo cual afectara en mayor o menor medida los tiempos y nuestra rentabilidad financiera sobre el proyecto.

Algunas peticiones fuera de tiempo que me ha tocado superar en mis diseños web son:

* Cambio del color, textura o composición del background después de haber construido una identidad visual en torno a él.
* Suprimir determinados elementos del diseño que ya habían sido aprobados en las primeras reuniones antes de la maquetación.
* Cambio total del diseño de la portada, como si esta fuera algo independiente al resto de las páginas internas.
* Agregar elementos multimedios inapropiados, irrelevantes o fuera de tendencia.
* Incorporar una seria de logos, iconos u otros elementos que no nos habían especificado al principio.
* Etc.

Cuéntanos que alternativa de acción te ha funcionado más a ti, o si conoces otra que pudieras recomendarnos.

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Cita (15-Enero-2011)

Diseñar para clientes que no aprecian el valor del diseño es como comprarle neumáticos nuevos a un coche de alquiler.